fenixer, General, Personal

Promociones, ilusiones y miedos

noviembre 14, 2007

Pese a que el estado actual de mis cosas personales no es precisamente para tirar cohetes, sigo ilusionado en los proyectos que llevo en marcha. Aun a día de hoy alguno no se si tendrán buen fin, o penoso final, pero sigo optimista en que el buen juicio y las formas me permitirán llevar los a cabo.

Alguna pescadilla de esas que estoy haciendo sufrir, tirando del anzuelo una y otra vez, a ver hasta donde llega su estupidez, y su jeta, presiona en estos días en los que me río de los líos que esta preparando. A lo mejor con un poco de suerte en vez, el pescadito deja de vivir de la sopa boba y trabaja.

Para aumentar el trafico y ventas, la otra semana comenzamos una promoción de descuento en Fenixer Interactiva, valida para todos los planes de Hosting (excepto el plan presencia), que consiste en un descuento del 15% en las 4 primeras facturas de cualquier de los planes de Hosting afectados.

Para poder disfrutar de la promoción hay que realizar el pedido usando el Código de Promoción FEN152007 que el sistema de ventas pedirá a lo largo del proceso de compra.

Por lo demás, el aumento de precios nos ha quitado de encima a todos los frikis a los que estábamos acostumbrados desde tiempos lejanos. Lo gracioso es que más de un friki después de irse a esos maravillosos hosters americanos luego quiere volver con Fenixer. Pero no. Nuestra política no acepta ese tipo de clientes, que miran la pela, que pululan por los foros, hablando maravillas de los hoster americanos, llenitos de Overselling, que luego no son tan bonitos como los pintan. Al evitar estos frikis de paginas aterradoras en consumos, en problemas imaginarios, el servicio a mejorado muchísimo, la calidad de nuestro trabajo y de nuestra vida, más aun.

En fin, siempre positivo, nunca negativo

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1 Comment

  • Reply JORGE POLANCO NOVOA noviembre 14, 2009 at 1:19 am

    : Ilusiones de Libertad Perú (hosrh44@hotmail.com

    La literatura siempre ha sido un instrumento de cambio, mediante el cual, al denunciar las falencias del orden establecido que debe mejorar, propone alternativas dentro de la sociedad misma, o en todo caso, señala los errores que no debemos volver a cometer en nuestro proceso histórico como hombres, como humanos.

    50,000 presos en todo el Perú acaso nos habla que algo está fallando en nuestra sociedad; que nuestras políticas de prevención contra del delito son nulas, o que la pobreza halla carne fácil en aquellos que se dejan llevar con facilidad por el discurso de la calle, donde la violencia y las drogas, terminan por hundir a nuestras juventudes en algo más atroz: la prisión.

    Y otra es la realidad vivida allí, en la que en vez de readapatarlos para ser mejores hombres, se convierten en parte del olvido de una realidad a la cual no queremos encarar, abordar y solucionar.

    En un medio en el que la corrupción impera y no tenemos paladines fuertes, que sepan testimoniar sobre nuestra lucha contra las drogas y la delincuencia, encontramos a los presos atrapados por las drogas dentro de los mismos penales, experimentando crueles vivencias , donde hacinados en reducidas celdas, durmiendo en colchones delgados y podridos, tapando sus rejas con papel periódico para no morir con tuberculosis; pelean otra batalla: la de la autoestima, la de saberse dignos, la de esperar a que el estado les de una nueva oportunidad para reivindicarse, y demostrar que pueden ser aquellas personas que el sistema espera. Pero el destino de los que están presos carece de esperanza. Cuántas veces he visto a hombres angustiados por la carencia de las drogas que consumían dentro de sus penales, tratar de encontrar un trabajo honesto donde pudiesen conocer el respeto de las honorables personas, aquellas dignas personas, que condenan, juzgan sin saber que todos somos humanos, y tras la enmendación de nuestros errores, la libertad alcanzada luego de un proceso penal largo no lo es todo, que el compromiso es de todos, que una vez en la calle, el preso, alterado totalmente en su psicología, se preguntará qué haré ahora, si todo lo que aprendí adentro, me adiestró para delinquir con más astucia.

    Nos hemos olvidado señores del lado oscuro de una sociedad que no queremos ver. Pero existen, son reales como ustedes y como yo. Y la realidad nos dice que si bien el trabajo es escaso para todos, más lo será para aquellos que al ser libres, retornarán a las calles, sin saber para qué les servirá su readaptación, si llevan dentro de sí mismos el estigma de la condena, una muy baja autoestima, y ninguna posibilidad de trabajo, pues para ellos, la esperanza no existe, y la puerta del delito está siempre abierta, en cualquier esquina de la ciudad, para recordarles lo que son: carne de cañón.

    Queda entonces como responsabilidad del estado ,saber qué libertad brindar a aquellos que se equivocaron alguna vez en sus vidas, y qué futuro ha de brindárseles no sólo a ellos, sino a nuestras juventudes, que tarde o temprano sabrán de la violencia de las calles, las drogas, y un desamparo que los conducirá a una soledad mayor, dentro del mundo.J.PACHECO POLANCO.

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